miércoles, 29 de abril de 2009

Recomendado. Surveillance [Papá ya estoy grande]

Y una vez la niña mimada creció, Jennifer Chambers Lynch es la hija del gran David. Desde su incomprendido ejercicio iniciático llamado Boxing Helena hasta este gore patológico con tintes hiperrealistas heredados de papá, han pasado quince años. Jennifer quiere crearse un lugar y está claro donde. Su segundo film ha tenido algunos palmares en festivales tan temáticos como Sitges y el New York City Horror Film festival. Surveillance tiene momentos de gran adrenalina y escenas muy bien logradas [Un triple choque rural de gran factura], el relato crece desde las entrañas de ciertas miradas equivocas de testimonios de una masacre rural, y de flemáticas acciones de dos agentes del FBI mientras se juega con distorsiones mentales que Jennifer Lynch sabe usufructuar en beneficio de la intriga y el shock emocional. Desde el leiv motiv nada es lo que parece construye los cimientos de una película que no defrauda en lo formal y marca seguramente la nada despreciable idea de un estilo propio. Aunque con cierta descompensación cerca del final Surviellance no queda al margen de la memoria, surge como un visceral retrato del road movie de horror que forjó cimiento en The Texas Chainsaw Massacre [ 1974] y mas tarde en The Hitcher [1986] que la no tan pequeña Jennifer retoma con ímpetu madura y que la perfila hacia su tercer film llamado Hisss que aborda un mito indio de una mujer/serpiente. Es evidente que el legado familiar no es el conformismo.

domingo, 26 de abril de 2009

Lo que vendrá: David Lynch y Werner Herzog filmarán juntos

El director alemán Werner Herzog y su colega estadounidense David Lynch rodarán a partir de abril su primer film en conjunto al que llamarán "My Son My Son, What Have Ye Done", el cual es un thriller de terror. La película está basada en hechos reales y se centrará en la historia de un hombre de la ciudad estadounidense de San Diego, quien mata a su madre con una espada. El autor del crimen sufre de delirios y cree ser un dios griego.
Herzog dirigirá el film, mientras que Lynch será el productor. El film se anuncia para 2010

Confesiones de un Guionista: Tener una idea ¿Qué hacer con la idea? Por Fabián Iriarte

A menudo buscamos la llave que de manera indeclinable nos conduzca a una idea. A menudo el efecto catártico que concibe ese embrión está relacionado con la conducta, la utilización del tiempo y un mecanismo preciso de coordinación tendiente a ejercer el trámite conciliador entre la memoria y la experiencia personal.
A pesar de los tiempos inviolables que la vida profesional se empecina en recordarnos, el elemento creativo no abandona su tiempo personal y en cuanto la tendencia es llevar todo hacia un autoritario modo de llegar al objetivo, la inspiración se quedará en los umbrales de lo imposible entre la desesperación y el desconcierto. Si la inspiración es forzada a aparecer espontáneamente en tiempo y lugar que nos conviene, estamos cerca del derrumbe creativo. La inspiración es en todo caso un ejercicio simbiótico. La suma de incentivos creativos llega solo cuando un concepto hace digestión, consciente de un tempo mental que le ha dado la oportunidad de existir. En cuanto una idea aflora a la superficie mandamos el intelecto a recogerla. En realidad encontrar los recursos para incitar la idea a salir la superficie es el menor de los problemas. El verdadero depredador es su ciclo evolutivo, cuando una idea debe transitar hacia el reconocimiento de su potencial, la resistencia y la duda de lo que verdaderamente representa, el marco en que debe desarrollarse y el proceso de evaluación a que debe someterse.

Una idea no se pesa, no se mide, ni se distingue sobre otras por el tiempo en que fue pergeñada. Cuando escucho sobre valorar el mérito de “un guión escrito en una semana” me pregunto ¿Acaso se trata de una maratón? ¿Qué significa desarrollarlo en menos tiempo que otro? La idea-creativa es causa y efecto. Es el resultado de como se dice algo y la manera como se recibe. En el incubo está la respuesta, la idea debe forjar su pequeño historial mental mediante su evolución progresiva. Mientras, el talento hace su parte, en tanto y en cuanto lo reconozcamos como el aliado de la voluntad y del compromiso insoslayable con la actitud y no como una condición cósmica de un ente soberano.

En cuanto a la participación grupal en el desarrollo de una idea, son dispositivos indispensables las personalidades que defenderán la misma. Generada por uno, evaluada por el resto, aceptada por algunos y puesta a prueba por otros, el desarrollo comienza cuando la idea debe transitar el arduo camino de cambios y mutaciones, sin que por ello comprometa su premisa original o abandone y desvirtúe progresivamente la razón por cual fue creada. En grupo, solo el entendimiento colectivo de la premisa original será aquello que sostenga el proyecto.
Se convierte entonces en un proyecto que necesita sumar talentos.
La intrusión de un equipo ejecutor que toma para sí la responsabilidad de cristalizar el proyecto, debe estar consciente que la tarea es caminar por una cornisa acechada por un ventarrón.
El recurso es alcanzar un refugio donde uno pueda descansar por un breve tiempo y aprovechar para reflexionar. La idea-proyecto ya no es aquella intima compañera que sostenía una desigual y descarnada pulseada mental mientras se llevaba consigo gran parte del tiempo, ahora debe involucrar ejecutores, va camino a probarse, tiene representantes empíricos que a veces la hacen propia, pide a gritos que la coordinen y en general no soporta los embates de egos en ascensión dislocada. Es por eso, que la verdadera exigencia está en que los ejecutantes se equilibren en el mismo pedestal de compromiso hasta conciliar esa inevitable comunión de talentos, necesarios, para que un buen relato se convierta en una buena película.

Si la idea-proyecto ya es una historia y esa historia confluye en una película y está dotada de personajes que viven circunstancias que lo llevan a resolver los obstáculos basándose en sus principios, sufriendo transformaciones físicas y espirituales y asumiendo con estoicismo o no el futuro, entonces se inaugura aquel tiempo y espacio ilusorio por donde transitará la historia y propiciará, en el mejor de los casos, la comunidad de emociones. El mismo camino, la misma experiencia, la misma reflexión cabe para el equipo destinado a defender, con el arte de la expresión, el resultado del compromiso creativo.
Sobrevivir a una idea es, en definitiva, lo que queda de uno cuando termina de producirla, el romance inicial puede potenciarse o definitivamente socavarse hasta que podamos darnos una nueva oportunidad. Significa entonces, volver a transitar el proceso regenerativo de la voluntad mientras se emprende nuevamente el ciclo conciliatorio entre la memoria y la experiencia.

sábado, 18 de abril de 2009

Lo que vendrá: The Informers, The Hurt Locker. Lymelife

Aquí apostamos a que estas películas sean lo que esperamos. Todas ellas aun no han sido estrenadas masivamente, pero son inquietantes. Paciencia.

Brett Easton Ellis el mismo escritor de las urticantes "Less Than Zero" y "American Psycho" diseca la sociedad americana brillantemente, aquella cultura en que demasiado nunca es bastante. Ahora adapta para la pantalla su propia y aclamada novela. La estructura se concentra en la vida sincopada de Los Ángeles en los años 80, y con un esquema coral equilibra una inmensa y compleja serie de caracteres que representan de alguna manera la decadencia moral y generacional de un Hollywood mas emparentado con Sodoma y Gomorra. ¡Ah! y si de reventaje se trata, un aparte para la intervención de Mickey Rourke como un desenfrenado dealer. Dirigido por Gregor Jordan, australiano que dirigió la remake de Ned Kelly. Olor a nominación ¿No es muy pronto?. Sitio Oficial


The Hurt Locker, la película ganadora en Venecia del premio SIGNIS es un retrato misterioso del valor bajo fuego de héroes no reconocidos del ejercito, los técnicos de una escuadra de desactivadores de bombas que desafían las desigualdades operativas para preservar la vida en la ruda guerra de Irak. Tres miembros de élite del Explosive Ordnance Disposal (EOD) nos conducen gradualmente a situaciones extremas cuando el permanente peligro de una explosión en cadena late cómplice a lo largo del film. Gran pericia de Kathryn Bigelow directora de films de acción como K-19. Esta ya la vi, la recomiendo para los amantes de platos fuertes. Idealistas, abstenerse.
Sitio Oficial



Basada en las experiencias de la niñez del propio director Martin Derick, Lymelife se desarrolla en los 70, posicionada desde la inocente mirada de Scott Bartlett en sus florecientes 15 años. Lymelife promete explorar los alcances del amor, el último amor, su preservación y los peligros del sueño americano, como en muchas producciones independientes. Entre el tono alegre y ácido diseca los pilares de la estructura familiar de la época, tejiendo un tapiz intrincado de la vida americana dentro de cambios drásticos en lo económico, lo social y lo emocional. Opera prima de Martini Derick, precedida de excelentes críticas. Toda una apuesta.
Sitio Oficial.

viernes, 10 de abril de 2009

Recomendado: Entre le Murs

Esta pequeña gran maravilla cinematográfica ha obtenido la Palma de Oro en Cannes y fue junto a Der Baader Meinhof Komplex y Revanche las tres representantes del continente europeo ante el Oscar a la mejor película extranjera.
Laurent Cantet es un artesano de trabajo silencioso y prolijo constructor de viñetas sociales que se inmiscuye como invisible documentalista en momentos urticantes de la vida diaria. Desde Ressources humaines (1991) una historia de revelaciones e iniciación de un joven recién graduado y con su primer empleo que cae en cuenta que algo anda mal en las estructuras sociales cuando debe despedir sin contemplación a veteranos empleados, hasta L'emploi du temps (2001) cuando la pérdida del empleo va de la mano de la perdida de la dignidad y el recurso de disimular la angustia y la desolación es un "Trabajo diario " que recrudece con el paso del tiempo, ahora, utilizando el escenario del aula como Fellini con su partitura en cierne en Ensayo de Orquesta como metáfora social, construye una historia multiracial entre pizarrones, distancias culturales, dialectos, equívocos lingüísticos y el significante de una generación que hace de lo profano un estandarte inviolable. En este crisol de culturas y de capas reconocibles Cantet cierra la puerta del aula tras el inicio de clases y se dispone a hurgar en patologías sociales y culturales examinando, desde un pupitre, como nuestro tiempo carcome el puente de comunicación entre el educador y el educando. Hace falta resaltar la escena que un profesor se declara en franca derrota cuando mas allá de cualquier ensayo consciente habla de adolescentes imposibles y de causa perdida. Por otro lado vemos a Francois el profesor protagonista y su proceso aulico e íntimo. Como en un cuadrilátero virtual los adolescentes-problema acometen con su inconformismo feroz entre la provocación unilateral primero y cruzada después. La intención del relato no es desnudar problemas en el seno de la educación, el objetivo es replantear la convivencia, que hacemos con lo que hemos construido mientras buscamos respuestas sin inmediata posibilidad de ejecución. ¿Excluir, incluir? ¿Igualar? o ¿Quién quiere oír que oiga?.
Sin posturas, con un lenguaje fresco actual y hasta mágico por momentos, parece difícil reubicarla dentro de la ficción, cuando las actuaciones sostenidas por un naturalismo menos esquemático que el de Rohmer y mas cercano a la cámara vouyerista e invisible que pretende hacer nido en un rincón reservado para un testigo mudo. Verdaderamente sorprendente, retrato universal y contemporáneo y mas allá de los que encontraron un paralelismo solo con el continente europeo y algún subrayado en el problema de la inmigración, nada nos aleja del tema. Cantet traza una línea entre Souleymane un problematico joven africano y Wei un aplicadisimo joven Asiático y establece los parámetros de una pertenencia nacional disipada por la globalización. Francois intentará encontrar la manera de recomponer el puente metodológico para que la enseñanza sea nuevamente una herramienta eficaz mientras libra una lucha interna entre el deber y su precario optimismo. ¡Quien no!

Recomendado: Der Baader Meinhof Komplex

Posiblemente hay mas de una opción para arribar al centro neurálgico de esta película, pero lo que promete con cabal cumplimiento es no dejar a nadie en la periferia. Su estructurada sustancia narrativa genera tres posibles lecturas según el genero como instrumento. Primero podemos aventurarnos a clasificarla dentro del Thriller Político, segundo, no le sentaría mal el Biophic de ascenso y caída y tercero y mas audaz aun, el Testimonial pop de clausura histórica. El film se basa en la novela emblemática de Stefan Aust que dedica y pormenoriza en sus paginas los atentados de la RAF (Brigadas Rojas) como crónica convulsiva y catártica. Dirigida por Uli Edel veterano director televisivo y ecléctico realizador cinematográfico, el film centraliza el contexto en la inadecuada unión de Ulrike Meinhof, periodista inconveniente de "Gauche Divine" de pensamiento progre y Andreas Baader un agitador pendenciero que asume el rol de justiciero ideológico enarbolando armas antes que la razón contra el Estado Policial propenso la nostalgia nazi y el imperialismo norteamericano y sus incursiones en Vietnam y Medio Oriente . Y si de contexto hablamos, mas allá de las puertas que abramos al ver el film, estamos dentro del mayo francés, la primavera de Praga, Munich del 72, el secuestro de Lufthansa. El período recorrido de esta célula terrorista comienza en el 1967 y termina con una decisión trágica en 1977. Con los parámetros históricos determinados el perfil que Edel le imprime al film recae sin concesiones en la estrategia y pericia visual de las acciones y elige el tempo psicológico como complemento al pulso narrativo. Las dos vertientes de la mano armada de la célula están determinadas y enfrentadas por las acciones viscerales que acomete Baader ante la débil reflexión intelectual de Meinhof ubicando a la periodista en una zona ambigua que decantará en decepción, depresión y auto destrucción ante la aventurada deducción de que el fin ha sido fagocitado por los medios. El lugar de Meinhof en la historia propone más la idea de lo que pudo haber sido antes de lo que fue. La translación de madre - esposa engañada -lider de grupo y victimario-víctima de su propia gestación es el lugar mas interesante y mejor propuesto. Los desbordes violentos de Baader y lo que provoca aun en su rol de mito moderno (En el juicio campera de cuero, Ray Ban, jeans ajustados, postura punk) después de ser detenido declara y auspicia la controversia del film, lo incómodo del testimonio, la escalada violenta y el detalle acusador de la cámara y la confusión histórica. Der Baader Meinhof Komplex inquieta, regurgita el pasado, nos sirve como patrón histórico. Ni tal lejos ni tan cerca.

jueves, 2 de abril de 2009

Sam Peckinpah: Mi amigo imaginario

Soy un profundo e incondicional admirador de Sam Peckinpah. Me provocan sus deslices, la infundada acusación de misoginia, sus glamorosos excesos de Slow Motion y montaje alternativo y su sinceridad narrativa, a pesar de haber sido censurado y perseguido, Sam Peckinpah ha sobrevivido todo lo que pudo. Nadie ha estado tan cercano a mi idea cinematográfica como él. Tal vez mis otros familiares directos como Tarkovski, Bergman y Polanski. Se que a primera vista dudan y piensan en voz alta que poco tienen en común todos, pero confió que en una cautelosa revisión mental encuentren puntos de contacto. Pero este espacio es para hablar de mi amigo: Aquel, que en un ardiente y febril día posado sobre Nuevo México, entre un tequila dudosamente destilado, polvareda pegadiza y una lagartija testigo y sedienta, me confiesa que para hacer cine "Hay que romper algunas barreras y algunas narices también" Cineasta incomprendido, indie en todo sentido, rebelde, violentamente poético, nostálgico, feroz, indómito, escéptico. Peckinpah y su descreimiento patológico de la realidad lo ha llevado a construir obras corrosivas donde a contra píe de los caracteres de Hollywood sus humanidades transitaban por la desconfianza, la decadencia, el extraño concepto del honor y la amistad idealizada. Casi todos se inmolan por una causa, se atrincheran en sus convicciones, en sus desérticas soledades y luchan por revertir la idea de ser el último bastión de la especie que representan. Peckinpah consume sus fuerzas retratando la distancia inconmensurable existente entre un escape liberador y sus personajes en vía de extinción. En su obra, el optimismo es evaluado como un estado de somnolencia que precipita la tragedia, en todo caso, su omisión nos lleva al terreno pedregoso del combate permanente por la vida diaria. Para Sam todo se construye con acciones cáusticas y redentoras sin ningún tipo de posibilidad de contemplar un claustro de fe. En Ride The High Country, Steve Judd otrora matón a sueldo entra al pueblo por un contrato, la gente está en las calles, victoriosa, alegre, Judd reverencia con su sombrero creyendo que la bienvenida es para él hasta que alguien le espeta en la cara "corrase del camino anciano, alguien puede atropellarlo" Judd se da cuenta que el pueblo está recibiendo al primer automotor del oeste y que él mismo es una reliquia de otros tiempos. Una asombrosa presentación del mundo Peckinpah. En The Wild Bunch Pike Bishop y su pandilla agotada por el trajinar de décadas intenta robar un banco, entre un vendaval de violencia y un costo soberano, logran huir con el botín para mas luego descubrir que solo han robado arandelas metálicas. Otra vez los desangelados deben arreglárselas en la cornisa de un pérfido destino. Cable Hogue es abandonado por sus compañeros en medio del desierto, las posibilidades de sobrevivir son ínfimas, pero como una divina aparición encuentra agua, sobrevive, ahora va por más, llega a un pueblo y se interna en un banco para pedir un préstamo e iniciar un negocio en el desierto, pero nadie le cree que ha encontrado agua en esa zona, Cable debe sobrellevar la burla de su propio destino en The Ballad Of Cable Hoge, posiblemente el testamento más valiente de los últimos días del Western. En 1971 Straw Dogs despojaba el climax poético-crepuscular que había alcanzado con Cable Hogue para otra vez entrar en el paroxismo descarnado y violento instalado en The Wild Bunch. Straw Dogs es una fecunda meseta para elaborar una paradoja social contemporánea cuando un matemático sumiso y su esposa se evaden (La evasión, otra constante Peckinpahiana) del mundanal pulso de sus vidas para internarse en las mieles provincianas, donde el proceso de introspección y pasividad de sus personajes decanta en catársis explosiva encaminandose a un redentor y depurador final. Otro vía crucis moderno, luego perfeccionado en The Getaway, en la deliciosa crepuscular y melancólica Pat Garret and Billy The Kid, en la oscura, cínica y bucólica Bring Me The Head of Alfredo Garcia, en el ácido retrato de una triaición en Cross Of Iron. Conocí a Sam y fue compañero de tantas injusticias y soledades. Transité sin saberlo por locaciones que había usado en Bring Me The Head... como el Hotel Camino Real en Guadalajara y aquel bar en Tlaquepaque, en la misma ciudad. Hice una lista de temas recurrentes, como alguien que guarda un tesoro preciado y lo saca de vez en cuando, estos son: El concepto inviolable de la amistad, los niños como testigos inocentes de un mundo convulsionado, los animales como segunda linea de natural padecimiento después de sus caracteres principales, el precio de la traición, la suciedad y la polvareda bautismal, el denso y opresivo calor síntesis extravagante de oprobio e injusticia, la verdad en la acción, los avatares liberadores para afrontar los cambios. Podría seguir, pero posiblemente te quite tiempo para ver una película de este director maldito nacido en 1926 en la zona llamada Peckinpah Mountain, California y que nos abandonó fisicamente el 28 de diciembre de 1984, pero que nos sigue recompensando con su legado.